La noche que
Micaela hizo aquella confesion, no logre dormir, no sabia porque había sucedido
todo eso, si tomarlo en serio, o quizas solo estaba jugando, ahora recuerdo y
me da escalofrios el pensar en la frialdad con que tome esas palabras.
Por la mañana aun
pensaba que todo era un mal entendido, asi que tome una decisión; la llame, me
contesto ella, no me dejo hablar, me dijo que ya estaba mas calmada, que
fuera a su casa… Sali de inmediato.
-
Hola, me dijo mientas abría la
puerta, mi mama no esta, sube, creo que tenemos que conversar verdad.
-
Claro a eso he venido – subí a su
habitación, aquella en donde tantas veces la había visto quedarse dormida,
mientras aprovechaba en dibujarla.
-
Disculpa por salir asi, ayer, por
dejarte, no quize avergonzarte.
-
No te preocupes, sabes que soy difícil
de avergonzar – le mentí – pero me impresiono, tengo que admitirlo
-
¿Aun estas segura de lo que
dijiste ayer? – el que no estaba seguro era yo, torpe de mi, la deje hablar,
que dijera todo lo que tuviera que decir.
-
Como saberlo – me respondió – si
ni yo misma lo entiendo, solo se que tenia que decirtelo porque ahora me siento
algo mejor, este tiempo que no nos vimos tuve tiempo para pensar; al regresar y
saber que te ibas, pues… no lo se, senti que no queria que te fueras, siento
que te quiero mas que un amigo; pero se que tu como yo no queremos enamorarnos,
que piensas que es algo idiota, pero ahora empiezo a dudar, tengo ganas de
abrazarte y besarte, pero mi orgullo me lo impide, no se que pensar… por eso te
pido disculpas – sus ojos contenían unas lagrimas a punto de salir.
-
Creo conocerte bastante bien, se
que tu como yo no exteriorizas sentimientos ni emociones, que para ti eso no
hace mas que obstaculizar nuestras vidas, quizas tengas tus razones, pero dime
que puedo hacer ahora yo… el pensar en que mañana dejare de verte, me
entristece…porque ahora Te quiero y … mucho
Fue en aquel
entonces cuando me di cuenta, que durante todo este tiempo, fue creciendo lo
que ella en ese momento llamaba “amor”, ella era mujer y yo no podía darme
cuenta de lo que sentia, no sabia de lo que me hablaba… aun tenia en mi mente
los recuerdo de Daniela, cuando fui a su casa a hablar sobre Eduardo, aun
recuerdo a Daniela, con aquellas lagrimas, mientras me miraba con desprecio por
lo que le habia hecho a Eduardo despues de haber “traicionado” nuestro pacto;
el enamorarse jamas fue y sera una “traición”, Daniela jamás me perdono el como
trate a Eduardo el ultimo día que lo vi.
No sabia que
decirle a Micaela, fui dispuesto a persuadirla de su equivocacion, pero ahora
mi mente tramaba la idea mas acorde con la situación y en esos momentos se me
ocurrio algo que quizás a ella también se le hubiera ocurrido, propio de
nosotros.
-
Te propongo algo, solo no te
vallas a reír, hasta que termine por lo
menos.
-
Acepta ser mi enamorada a partir
de ahora, a partir de hoy, yo seré el tuyo, pero estaremos distanciados; por
eso, cuando encuentres a alguien a quien quieras nuevamente, alguien con quien
la pases bien y con quien llegues a olvidarme, entonces ahí dejaremos de serlo,
pero tendrás que avisarme antes, que yo haré lo mismo… ¿Qué te parece mi idea?
Vi una sonrisa en
su rostro que contrastaba con sus ojos llorosos.
Me miro y me dijo;
-
Por eso te quiero, sabes … solo
necesitas madurar un poquito mas, claro, acepto tu propuesta a partir de hoy soy tu enamorada,
aun si mañana te vas…
Al dia siguiente
fue a despedirme a la estación cuando partí…
Jamás la bese…
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