Fue en diciembre
cuando mi padre decidió que fuera a estudiar a Ica, a 800 Km. de Trujillo donde
yo vivía, tendría que ir a dar mi examen para la Universidad; en Ica tenia
algunos parientes de mi padre, cabe decir: mis abuelos.
Le conté a Micaela
que tenia que ir a Ica y que si ingresaba, me quedaría allá a estudiar, ella
casi ni se inmuto y cambio la conversación.
-
Vale, por lo menos dime que te
parece – le dije
-
No tendría por qué interesarme no,
total es tu vida, además yo estoy acostumbrada a dejar amigos, deberías
acostumbrarte - me dijo - Eso hoy mientras escribo estas líneas, todo me suena
como si ella hubiera leído mi futuro
Aquella semana casi
no la visite a su casa ni ella me llamo, es mas no me despedi de ella solo
viaje a Ica, tuve que hospedarme donde mi abuela a la cual no conocia mucho,
por eso me caia tan mal, debido a que no podia entender el hecho de que un
muchacho de 17 pudiera vivir separado de sus padres y mas aun que sus padres se
lo permitan.
Fueron días de
soportar conversaciones sobre “el castigo divino” que caeria sobre mi, por ser
desobediente a ese Dios en que creía mi abuela, era una persona muy religiosa,
y eso le hacia ver las cosas un poco diferente a como las percibía yo, e
intentaba hacerme caer el la senda del “bien” nuevamente. Algo que aprendi con
ella fue la tolerancia.
Un domingo como
cualquier otro di mi examen e ingrese a la Universidad, le di las noticias a mi
familia, mis clases empezarían en marzo, supuse que regresaria a Trujillo hasta
ese entonces, mi padre dijo que regresara, solo para navidad y que luego
viajara de nuevo a Ica para que me adaptara a esa ciudad, no me gustaba mucho
la idea pero por el momento acepte, ya vería después…
Regrese a Trujillo
en la mañana del dia siguiente y por la tarde fui a visitar a Micaela a ver si
queria salir un rato, encontre solo a Justina:
-
La señorita Micaela no esta joven
Rodrigo se ha ido con su mama a pasar navidades en Cajamarca creo que regresan
hasta enero
Le pregunte por
algún teléfono y solo me dio el numero de movil de su mama, le agradecí de
todas maneras, me di la vuelta y regrese a mi casa, total estábamos en
navidades era hora de pasar un rato con mi familia.
Llame a Micaela un
par de veces su mama me contestaba pero nunca estaba disponible, jamás pude
imaginar lo que ella me había estado ocultando y el porque de ese viaje.