domingo, 9 de diciembre de 2012

06. - "Otros días"



Micaela nunca más quiso salir a discotecas desde aquel día, solo salíamos a escuchar música, conciertos y a tomar café o helado; en los peores casos a quedarnos caminando o varados en algún parque mirando el cielo mientras conversábamos, casi ya no entrábamos a clase, le encantaba caminar tanto como a mi, sus veintiúnicas zapatillas gastadas lo decian todo, caminábamos mucho y por todos partes, soliamos hacer caminatas hasta la playa o por la carretera panamericana como solia hacerlo con mis anteriores amigos, con Eduardo, Miguel y Luis, caminando ahí mi cabeza se llenaba de esos recuerdos, recuerdos que me despertaban por las noches, aquellos sueños que no dejan dormir, recordaba las noches de bohemia, de musica, alcohol y drogas, de melodías que empiezan por la tarde, de encender los amplificadores conectar las guitarras, y tocar hasta que los dedos duelan, hasta que el cuerpo no sienta el alcohol en sangre y caer, caer, en esa depresión propia, conversando de lo inútil de nuestro mundo que se pudre constantemente, que renuncia a continuar, de cómo escapar, de vivir sobreviviendo sin que nadie se de cuenta ,  y dormir donde pudiéramos.

Cada vez que los recuerdos aparecían reforzaba mis ideas, cada día crecían mis ganas de olvidarme de todo… todo cambiaría.

Micaela tenia su historia tambien, tenia esos impetus adolescentes de querer cambiarlo todo, quizás por eso me caia bien, ambos estabamos solos en este mundo de locos, y ambos nos creíamos lo suficientemente cuerdos como para no hacer nada, teníamos necesidad el uno del otro aunque lo negáramos, pero solo era eso, necesidad, nuestra amistad se basaba no en la ayuda mutua si no el la diversión mutua, en tener algo que hacer y olvidar aunque sea por ese momento que nos sentíamos…  solos

Pasamos muchos meses juntos eludiendo a los demás chicos de la Pre, entre los cuales ya se rumoraba que nosotros éramos enamorados, lo cual desmentíamos con gran énfasis y hasta con sobresalto, algo que Micaela odiaba era que la vincularan en una relación sentimental, solía decir que las relaciones hombre mujer solo tenian una base reproductiva y que todo lo demas era inventado para darle un bonito aspecto a aquello que resultaba desagradable, coincidia con ella tambien.

No eran mis intenciones enredarme en esos “juegos estupidos del amor” y me hizo saber que tampoco eran las suyas.
Un día pregunto:

-          ¿Tu, que piensas? ¿Qué somos enamorados?

Reí mientras mi vista la esquivaba

-          Estas loca mujer, yo no estoy para esos jueguitos…
-          Vale, menos mal por un momento tuve miedo- me dijo- pensé que ibas a intentar tomar ventaja de la pregunta, si hubieras dudado un poco siquiera en tu respuesta ya me hubiera largado…

Ambos reímos… que irónica fue esa sonrisa

Cuando nos cansábamos de todo regresábamos a su casa, la cual se convirtió en casi la mía también, veíamos películas o escuchábamos música, aunque ambos parecíamos desconocidos ahí, pues ella se dormía en el sofá mirando televisión, mientras yo escuchaba música en el cuarto de estudio, era un lugar bastante acogedor, muchas veces llegue a quedarme dormido ahí para luego despertar sin saber donde me encontraba

Desde que una vez la dibuje sin que se diera cuenta, le gusto mucho y  buscaba cualquier lugar para posar mientras decía – Dibújame – para luego hacerla de critica de arte y ver que le gustaba o no de mi dibujo, bebía como nunca antes lo había visto en alguna chica, sin llegar a embriagarse, inclusive mas que yo

Sin darme cuenta en esos meses casi había dejado de fumar como antes, alcohol, marihuana y cocaína ya no eran tan comunes en mi vida.

Así pues pasamos los meses de “clases en la Pre” 


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